SEMINARIO IV
HISTORIA CRÍTICA ARQUITETURA E URBANISMO

CARLOS SALAS MENÁRGUEZ


Los textos de este último seminario resumen una serie de reflexiones acerca del impacto de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en la actualidad y en el devenir de la arquitectura.

Tras la lectura de los tres textos se decide ordenar algunas conclusiones en tres puntos fundamentales vinculables entre sí.
1. Arquitectura, sociedad y mundo digital existente en la actualidad.
2. Arquitectura, sociedad y mundo digital posible en la actualidad.
3. Superposición de lo digital con lo no digital. ¿Hacia dónde estamos yendo?



1. ARQUITECTURA, SOCIEDAD Y MUNDO DIGITAL EXISTENTE EN LA ACTUALIDAD.

Este primer punto analiza fundamentalmente el texto de Antoine Picon, desarrollando una crítica ayudada por los otros dos textos, de Karl Chu y Saskia Sassen.

El ingeniero francés trata una primera arquitectura digital, que presenta nuevos procesos proyectuales jamás vistos, favorecidos por las nuevas herramientas informáticas. Picon se centrará en exponer algunas de las consecuencias que hacen diferenciar a la arquitectura informatizada reciente de la aquitectura tradicional, desarrolladas y puestas en duda en los próximos puntos:

_FORMA Y FUNCIÓN. Con los más modernos sistemas computarizados se define la formalización de un objeto que, en un segundo término, condicionará un espacio interior consecuente de él. Antes, la forma arquitectónica solía aparecer como resultado de um proceso de investigación espacial más específico, mientras que ahora “simplemente aparece” como un fluido geométrico congelado, descontrolado, arbitrario, incierto y formalista.

_ESCALA. Otro de los puntos más alterados por la revolución tecnológica en la arquitectura es la pérdida de la percepción de escala. Antes, debido a un arduo proceso donde todo, hasta el más mínimo detalle, era determinado directamente por la mano del proyectista, la escala resultaba más controlada. Ahora, la sensación espacial se proyecta a una escala mucho más global, perdiendo intensidad en los pequeños detalles. La posibilidad de una rapidez insólita deja los proyectos inacabados, sin precisión y sin dominio de la sucesión de escalas.
También el “zooming” dificulta la aprehensión del concepto de las diferentes escalas por parte del arquitecto.
La cada vez mayor escala de la mayoría de los proyectos propuestos suelen centrarse, probablemente como consecuencia de la falta del entendimiento de una escala humana, según Saskia Sassen, “a una práctica artística y a un orden visual”. (SASKIA SASSEN. Hem de parlar. Entrevista para revistadiagonal).
Entender el proyecto arquitectónico como un objeto donde la forma de un espacio está condicionada por la forma unificada global del edificio dificulta la precisión de una escala humanad de aquel espacio.

_ESTRUCTURA. Frente a la tectónica tradicional y su entendimiento obvio de los esfuerzos estructurales, la nueva arquitectura resuelta con tecnología avanzada no consigue alcanzar esa sinceridad constructiva, contradiciéndose normalmente en exceso la fluidez del diseño original con las costosas técnicas de construcción.
La fluidez y el dinamismo apreciados en pantalla se convierten en construcciones sin posibilidad de cambio, completamente acabadas.
Aquí se presenta un choque entre lo real y lo digital aún no resuelto. La necesidad de simbolismo y apariencia, potenciado por la rapidez con la que se desarrolla el ejercicio del arquitecto, acaban por traducir de forma literal el modelo digital en un formalista edificio real, rígido, inmóvil, cerrado, para una sociedad informatizada que, en cambio, camina hacia el dinamismo, la movilidad y la apertura.
En definitiva: la fuerte delimitación física impide a la arquitectura digital exponer sus credenciales con claridad dentro del mundo real o no digital.


En definitiva, tras esta exposición parece que las nuevas posibilidades han venido dejando agujeros en ese intento hacia lo digital en el mundo no digital. Se intuye una crítica general a esta nueva arquitectura, que, a pesar de incorporar nuevas experiencias, no consigue redefinir la materialidad, abandonándose esta cuestión en favor de la seducción de imágenes y símbolos. La llamada arquitectura star-system sigue estas características.



2. ARQUITECTURA, SOCIEDAD Y MUNDO DIGITAL POSIBLE EN LA ACTUALIDAD.

El avance arquitectónico se corresponde con el avance social, pero a su vez con un avance informático. Una arquitectura, por tanto, con dos frentes. ¿Cuál es la arquitectura que se adapta a nuestros modos?. ¿Cuál es la arquitectura que debería acabar apareciendo?.

Se inicia este punto de investigación con la arquitectura del “star-system”, ya citada anteriormente, como una de las obsesiones de los arquitectos de hoy en día, en referencia al texto de Antoine Picon sobre “La arquitectura y lo virtual”, donde se ha defendido la aparición de la “arquitectura del espectáculo” en la “sociedad del espectáculo”, de la imagen seductora fugaz que ensalza un producto de consumo sublime, enigmático.

Las primeras pruebas de arquitectura digitalizada a las que se está refiriendo Antoine Picon son aportaciones de sólo unos pocos arquitectos, que no por casualidad son los líderes del “star system” arquitectónico actual. El presupuesto desorbitado para la realización de sus proyectos, la escala urbana que adquieren o la necesidad formalista y simbólica de las ciudades por parte de sus gobiernos la convierten en una arquitectura que sólo grandes escritorios pueden materializar.

El propio Picon ya alude al simbolismo como parte de esta nueva arquitectura. “Al mismo tiempo tiene una componente fluida y una luminosidad que la hacen ver como una piedra preciosa electrónica.” Se está planteando cierto énfasis, exageración del mundo digital que no es necesario.

La nueva arquitectura aún está en proceso, pero se confunde al crear simbolismos ajenos a la sociedad. Picon cuestiona la instauración definitiva de los nuevos patrones de la arquitectura digital surgida en las últimos décadas: “Sin embargo, ¿debemos suponer que el estado actual del diseño asistido por computador está estableciendo un estándar definitivo?”

Se puede decir que son representativas del “vacío ideológico surgido con la globalización dominada por la economía y la técnica” del que habla Karl Chu. Es decir, se reduce la investigación con la ayuda de las nuevas tecnologías a una expresión histriónica de un producto de consumo viciado por la imagen y la especulación.

Sumido el campo profesional en una crisis ideológica, llegamos a una generación de arquitectos que cuestiona la viabilidad de esta primera arquitectura y que busca nuevas aplicaciones de lo digital, atendiendo de un modo más consciente a las nuevas necesidades antropológicas emergentes en nuestra sociedad, que la arquitectura del “star-system” no consiguió cumplir.

Así, estas nuevas arquitecturas o “nuevos actores sociales que surgen de la crisis” según Saskia Sassen, escapan de las imágenes globales y simbólicas, “macro”, de cuerpos arquitectónicos perfectos, de formalismos de gran escala, procuran ir a la escala “micro” -en contraposición con la “macro” también presente-, más social y, por tanto, más modificable por el propio usuario y más adaptable dentro de un contexto preexistente humanizado y en constante cambio. En definitiva, una superposición más precisa de lo digital sobre lo no digital. Una manifestación más clara de la fluidez urbana y antropológica a la que se aludía en la arquitectura del espectáculo.

Algunos de los precursores que persiguen estos nuevos ideales arquitectónicos, sociales, políticos y económicos son Jaime Lerner (autor de “Acupuntura urbana”), Alejandro Aravena (autor de “Elemental”), o la española Izaskun Chinchilla (quien propone el término “Scaling up & down”).

Sin embargo, esta arquitectura no consigue transponer las grandes posibilidades de programas digitales como el CATIA, útiles para la arquitectura del “star-system”. De ahí cabe hacerse algunas preguntas como las siguientes:
¿Será que nuestra sociedad necesita esos programas para crear una arquitectura perfectamente adaptada a ella?. Es decir, ¿podemos prescindir de ellos para lograr esa superposición precisa y objetiva de lo digital con lo no digital a la que se refiere Saskia Sassen?.
¿O será que necesitamos imponer más aún tales programas para transformar a la sociedad?. Es decir, ¿proponemos una mutación de la sociedad a expensas de al creación de una nueva arquitectura al servicio única y exclusivamente de lo digital como defiente Karl Chu?. ¿No es así la arquitectura del star-system que no ha funcionado?
¿Cuál es la arquitectura que se debería hacer ahora?. ¿La que la sociedad pide o la que la infomática posibilita?



3. SUPERPOSICIÓN DE LO DIGITAL CON LO NO DIGITAL. ¿HACIA DÓNDE ESTAMOS YENDO?

El mundo físico o real ya no está solo. Está siendo invadido por un nuevo sistema digital, vitual, que se está “overlapping”, o “superponiendo” sobre el sistema preexistente del mundo no digital. Una superposición que atañe a todos y a todo. Aquí me centraré en la influencia sobre la antropología, sobre la arquitectura y sobre el urbanismo.

_SUPERPOSICIÓN EN LA ANTROPOLOGÍA.
El ser humano ya se está viendo afectado de un modo notable por la informática. Nuestras sensaciones están cambiando, estamos desarrollando nuevas percepciones jamás aprehendidas hasta hoy. El videojuego potencia el acto reflejo de sus usuarios. La misma pérdida de la noción de escala ya citada por Sassen por causa del “zooming”. Éstos son ejemplos de cambios en los modos de sentir y relacionarse del ser humano.



A partir de ahí, existen dos suposiciones antagónicas:
_Chu defiende que el ser humano ya no será necesario para el trabajo, que será reemplazado por la tecnología. La manipulación del código genético, la convergencia de la computación y la biogenética nos encamina hacia una mutación de la especie humana. Híbridos biológicos. No entiendo por qué habla del fin de la antropología, si la antropología existirá siempre y cuando exista un ser humano biológico.
_Saskia Sassen también entiende que la nueva arquitectura deja de tener una relación directa con la antropología. El nuevo sistema expulsa, necesita menos gente porque ha encontrado modos de generar plusvalías sin integrar a las personas. Así, comprende: “lo que a mi me preocupa es que cuando pones demasiada tecnología, que no es interactiva, que todo viene sujeto a un control externo.” Ante la desaparición de la antropología que expone Chu, Sassen rechaza su neutralización o eliminación por la necesidad de diálogo constante de lo virtual con lo real.

_SUPERPOSICIÓN EN EL URBANISMO
El urbanismo casi no aparece en el texto de Picon. La nueva arquitectura de la primera era computarizada busca una centralidad simbólica cuando la propia sociedad de la ciudad no pide.
Los otros dos textos son más ambiciosos en sus hipótesis sobre el devenir del espacio urbano.
En relación con el concepto de centralidad, Sassen argumenta que ésta ya no se da en la ciudad tradicional. Existe una centralidad “que depende y está influenciada por diversas culturas, diversos lugares y diversos tiempos” gracias al nuevo mundo digitalizado.” Habla del impacto sobre los ambientes urbanos, en sus sistemas de comunicaciones, en su tipo de espacialidad, en las jerarquías espaciales. La escala nacional pierde importancia, y así se manifiestan menos los componentes centrales de autoridad del Estado Nacional, en favor de escalas subnacionales -ciudad global- y supranacionales -mercados globales-.
Ahí Sassen acaba alertando sobre una posible deshumanización en las ciudades: La población local es expulsada por procesos de gentrificación en favor de empresas globales, y son las causantes de los grandes cambios generados últimamente en las ciudades globales o economías de aglomeración, que sustituyen a las ciudades nacionales como centros económicos principales, espacios de producción e innovación.
Sin embargo, finalmente se argumenta que la ciudad seguirá existiendo, pero con nuevas categorías conceptuales, re-evaluada en la medida en que lo material dialogue con lo digital. Incluso “los microambientes tienen amplitud global”. Y también las operaciones estratégicas más digitalizadas requieren estratégicas estructuras materiales centralizadas, un mundo físico. En definitiva, todo queda afectado por lo digital y lo local.
Defiende una superposición final de un sistema tecnológico cerado con un sistema incompleto y abierto como es el de la ciudad que hoy conocemos.
Chu irá más allá bajo la hipótesis de la desaparición de la antropología. La ciudad real según él va a dejar de existir, puesto que la propia antropología también va a desaparecer en favor de nuevos sistemas dominados por la genética y la computación. Es la visión, según Saskia Sassen, limitada de los ingenieros, ya que si se trata de estudiar el impacto de las nuevas tecnologías según una lectura puramente tecnológica, no existe punto de partida sobre las preexistencias sociales y físicas impactadas, resultando un no lugar, un espacio exclusivamente digital y neutro.



_SUPERPOSICIÓN EN LA ARQUITECTURA
La posición más apoyada sobre la relación entre arquitectura y digitalización habla sobre tendencias del diseño digital hacia la desmaterialización. Sin embargo, la desmaterialización como algo con medidas es algo planteado de modo incorrecto.

Así por ejemplo es la arquitectura expuesta en el texto de Picon. No escapa de la materialidad de siempre. Dentro de la superposición analítica de Sassen, Picon se pregunta qué es material, real, y qué es inmaterial, virtual, evidenciando el aún limitado desarrollo de la arquitectura actual.

Saskia Sassen argumenta que la falta de entendimiento del diseño digital es lo que impide su tranposición más lógica al mundo real. Según ella todavía no existe esa superposición clara.

Por su parte, Karl Chu introduce un nuevo paradigma, lejano de lo que hoy consideramos arquitectura: arquitectura de Von Neumann, donde la superposición tampoco existe, puesto que presupone la desaparición de la antropología y, por tanto, de las normas que siempre han regido al campo de la arquitectura.




A pesar de que los tres textos están de acuerdo sobre el claro impacto de la tecnología en el devenir del mundo, Saskia establece una relación de conceptos más clara que ayuda a posicionar las intenciones de los otros dos autores.
Su uso del término “superposición” de lo digital con lo no digital, que sugiere una hibridación entre ambos cada vez más fuerte y consolidada, es más claro que el provocativo texto de Karl Chu sobre un futuro completamente deshumanizado, o que el limitado primer resultado arquitectónico-tecnológico al que alude Antoine Picon.

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